Malta, un viaje para enamorados

La República de Malta es un archipiélago formado por tres islas situadas en el medio del mar Mediterráneo. Estas islas limitan al sur con Sicilia y al norte con Libia. Actualmente, Malta es un país independiente, miembro de la Unión Europea, con una extensión de 316km 2 y 413.609 habitantes.

Su capital es La Valletta (o Valeta) que, aunque no es la ciudad más poblada del país, históricamente ha sido el centro urbano de mayor relevancia en todo el archipiélago. Debido a su situación estratégica (un punto de unión entre los continentes europeo y africano que permite tener un buen control sobre el Mar Mediterráneo) el archipiélago de Malta ha sido disputado por muchos países a lo largo de la historia; de hecho, hasta el año 1964 formaba parte de las islas sometidas a la corona inglesa.

A lo largo de la historia la isla de Malta ha sido sumamente importante en el desarrollo de la historia en el Mediterráneo. Los primeros indicios de civilización en la isla de Malta datan del año 5000 a.C., y pertenecen, en voz de los historiadores, a un pueblo con un gran manejo de sus habilidades, y de esta época datan ciertos elementos que prueban esta hipótesis: monumentos prehistóricos que se encuentran entre los más antiguos del mundo, entre los que se encuentra el hipogeo de Hal Saflieni, una de las grandes joyas de Malta. No obstante, esta civilización desapareció unos 2000 años más tardes sin que se pueda precisar con certeza las causas.

Posteriormente la isla de Malta fue conquistada por fenicios (750 a.C) y a partir de entonces comenzó a convertirse en uno de los puntos más importantes del comercio en el Mediterráneo. Y a partir de entonces comenzó a ser disputado por algunas de las potencias más importantes: comenzando por los cartagos, los romanos y posteriormente, los españoles y los ingleses.

A grandes rasgos, entre las cuestiones que más pueden interesar a los turistas podemos destacar el precioso clima de esta isla, que suele ser siempre templado: podrás viajar a este destino en cualquier estación y siempre hará buen tiempo. No obstante, la temporada alta es entre los meses de abril a noviembre.

La Valletta es uno de los puntos más turísticos del Mediterráneo por esa razón creemos que no deberías dejar de visitarla para apreciar la historia extraordinaria de esta pequeña isla y para sorprenderte por la belleza que posee. Entre las cosas más interesantes para hacer aquí te recomendamos un largo paseo por sus calles rectas, haciendo una pausa para disfrutar de sus vistas en algún balcón o en alguna escalera.

Pero si buscamos una ciudad interesante e importante de Malta no podemos dejar de mencionar Mdina. Una ciudad que perdió su capitalidad pero que conservó sus impresionantes lugares: una ciudadela medieval de Europa. Su laberinto de calles estrechas y sinuosas, sus iglesias y palacios son espectaculares y un punto de interés que no debes perderte en tu viaje a la Isla de Malta.

No debemos olvidarnos tampoco de St.Julians y su Spinola Bay, un puerto pesquero sumamente pintoresco que se encuentra lleno de barcos de diversos colores y materiales. Seguramente es uno de los lugares más fotografiados de Malta. Y muy cerca de este puerto se encuentra el moderno barrio de Paceville, que es el epicentro de la vida nocturna y de la fiesta en Malta: un rincón lleno de bares, restaurantes y discotecas. Mientras que Paceville atrae a un público mayoritariamente joven y fiestero, hay establecimientos más silenciosos y más exigentes que se encuentran alrededor de la frontera de este barrio; sitios donde te podrás tomar una copa y disfrutar de la auténtica cocina maltesa mientras conversas con tus amigos.

Si te gustan los viajes innovadores, viajar a esta isla podrá propiciarte una verdadera aventura hecha a tu medida que te hará sentirte maravillosamente. Además de visitar los típicos puntos de interés turístico, podrás navegar, bucear y disfrutar de diferentes deportes acuáticos durante casi todo el año. Además, también podrás jugar al golf, escalar, hacer senderismo, parapente, etc.