¿Viajar a Bruselas en otoño? Acierto seguro

La época estival aparece en nuestra mente como el momento ideal para viajar. El calor, el sol, el tiempo libre…

Sin embargo, cada vez son más los que finalmente se deciden a contratar sus viajes una vez terminado el verano. Puede que muchos de los turistas lo hagan motivados por los precios más asequibles de las temporadas media y baja.

Pero si tenemos en cuenta los factores como pueden ser los climatológicos o los culturales, puede que haya lugares que pidan a gritos viajar en épocas concretas para su mayor disfrute y poder vivir la experiencia completa.

Bruselas, perfecta en otoño

La capital de este país es anfitriona de honor de los turistas que quieran acercarse en cuanto bajan las temperaturas.

Pese a que este pueda ser uno de los contras y probablemente debamos ir bien abrigados y paraguas en mano, los pros que se nos presentan son más que suficientes para inclinar la balanza.

Comenzando por la Bruselas cultural, cabe destacar que en otoño los museos permanecen abiertos hasta las doce de la noche, siendo esta la única época del año en la cual esto sucede, permitiendo a los turistas que puedan disfrutar del arte sin preocuparse tanto de llegar a tiempo y sabiendo que no se encontrarán un edificio cerrado.

Además, la moda inunda las calles de la ciudad con motivo del “Brusels Design September”, que resulta el entretenimiento ideal para los apasionados del diseño textil.

¿Festival incluido? Por supuesto.

La bebida por excelencia de Bélgica es, como no podría ser de otro modo, la cerveza. Y que mejor forma de rendirle culto que dedicándole un festival.

El “Beer Weekend” se celebra el primer fin de semana de octubre y en él se suceden dos días llenos de actividades, juegos y mucha bebida.

Si eres amante de la cerveza y decides viajar a Bruselas en esas fechas, no dudes en acercarte a la “Grand Place” y celebrar por todo lo alto.

Además, un poquito de arquitectura.

Como no podría ser de otra forma, en Bruselas hay además cantidad de lugares que visitar, edificios que admirar y monumentos que conocer.

El “Monts des Arts” está considerado el mirador más bonito de la ciudad y sin duda será el lugar perfecto para fotografiar y guardar un bonito recuerdo.

Para aquellos que buscan conocer un poco de la arquitectura religiosa, un buen lugar para visitar es la “Catedral de San Miguel y Santa Gúdula”.

En cuanto a escultura, la más famosa por su peculiaridad es Manneken Pis.

Además, el Museo BELvue es parada obligatoria para aquellos que deseen dar un paseo por la historia y la cultura de Bélgica.

Por todo esto, si estás pensando en hacer un viaje en otoño y no te decides en cuanto al destino, esta podría ser la ciudad que estabas buscando.

¡Acércate y vive un otoño diferente!